Venezuela: Capitalismo y Lucha de Clases

De Materiales

Venezuela3Los tres posicionamientos que aparecen a continuación, fueron publicados desde el año 2013 al 2015 por parte de diversos compañeros de lucha. Pese a que han transcurrido dos años desde entonces, estamos convencidos de que su contenido no carece de actualidad, y por el contrario, el balance que realizan corresponde bastante a lo que últimamente acontece en aquellas tierras del mar Caribe.

Como ya es de conocimiento común, los materiales que difundimos en éste blog siempre han apuntado a salirse de la rueda ideológica que está presente por igual en los medios de izquierda y derecha. Si nuestra realidad local generalmente nos rebasa, por consiguiente lo que ocurre fuera de nuestras fronteras aun más. No obstante, limitarse a abandonar todo esfuerzo por generar crítica, divulgarla y discutirla, no tiene razón de ser. Aportes como estos no deben entenderse como algo definitivo, sino como esfuerzos que son parte de un proceso continuo, simples (pero necesarias) contribuciones para forjar alternativas de lucha propias, autónomas y verdaderamente revolucionarias a partir de la crítica radical. Evidentemente, dar una respuesta certera a todas las implicaciones que conciernen al terreno práctico de la lucha, así como las innumerables tareas que conlleva organizarla; no se resolverán en unas líneas escritas, ni se conseguirán mecánicamente ni a corto plazo, ni mucho menos con voluntarismos inmediatistas. Fracasos y descalabros constantes tendrán que ocurrir en las calles para vislumbrar avances.

Mientras tanto, esbozando un poco sobre el tema que abordamos, vemos pertinente enfatizar y sintetizar lo siguiente: Encuadrarse bajo las banderas del falso antagonismo «imperialismo yankee vs democracia socialista latinoamericana» es aceptar ciegamente marchar hacia el desfiladero, es tomar parte en un simulacro de oposición que inevitablemente nos llevará a que las cosas sigan igual (o peor que antes); por ello, cuando enarbolamos la consigna “Ni chavismo ni oposición”, no estamos haciendo uso de un simple slogan disruptivo, lejos de eso, estamos exponiendo sin tapujos una realidad que durante años ha sido mistificada y tergiversada por todas las facciones de la burguesía.

La autodenominada revolución bolivariana no se contrapone en lo más mínimo al capitalismo. El Socialismo del Siglo XXI es reformismo a secas, enmarcado en la continuidad de las tareas democrático-burguesas, es decir: la defensa de la economía, del valor, del Estado, del la patria, del progreso y el desarrollismo.

Por otra parte, ni Hugo Chavez ni Maduro han sido dictadores fascistas, muy por el contrario, son tan demócratas como sus homólogos que exigen “la liberación de presos políticos en Venezuela” (obviamente se refieren exclusivamente a los presos de la MUD). Todos los ciudadanistas/derechistas/demócratas que cínica e hipócritamente se indignan y denuncian la represión policial que lleva a cabo el gobierno bolivariano, simultáneamente en “sus propios países” ellos también fungen como cómplices, delatores, auspiciadores y hasta participes directos en la represión y masacre a los proletarios precarios, pauperizados y marginados que luchan contra la explotación y el saqueo que realizan las empresas petroleras, gaseras y mineras.

La lucha revolucionaria que reivindicamos para destruir al Capital, ha de combatir en el mismo tenor a todos los Estados nacionales, reduciéndolos a menos que escombros; sin importar el adjetivo que les caracterice, la ideología que pregonen, o el personaje o grupo que esté a la cabeza; esa es una afirmación ineludible de nuestro programa histórico.

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Policía y Democracia

Extraído del periódico Anarquía y Comunismo #8

La democracia no excluye de ninguna manera la autoridad, la dictadura, el Estado. Por el contrario, ella los necesita como su fundamento.
Jacques Camatte, La mistificación democrática.
La seguridad es el supremo concepto social de la sociedad burguesa.
Karl Marx, Sobre la cuestión judía.
Con una metralleta en la raja, todo Chile trabaja.
Sergio de Castro, Chicago Boy y Ministro de Hacienda (1977 – 1982) del Dictador Pinochet.

acabExiste una relación orgánica directa y funcional entre la policía, la democracia y el desarrollo del capitalismo. La democracia moderna es una relación social e histórica inseparable del capital. De hecho, la sociedad capitalista alcanza su pleno desarrollo histórico, económico (e incluso militar) con la organización de miles de millones de seres humanos bajo el régimen democrático. La base material del sistema democrático son las relaciones sociales capitalistas, que tienden a disolver toda unidad entre los individuos y la comunidad humana, es la reunión de lo separado en tanto que separado: un aglomerado de soledades organizadas por y para la producción mercantil. Por consiguiente, es posible afirmar que la policía es una fracción especial del ejército permanente del Estado/Capital, cuya función es asegurar la realización de la plusvalía, la conversión de las mercancías en dinero o, en otras palabras, asegurar la sumisión de todas las actividades humanas a la permanente autovalorización del capital.

Puesto que las actuales condiciones capitalistas de existencia son la base material del sistema de organización democrático, el resguardo policial de la sociedad no hace más que expresar de forma visible la miseria y las contradicciones de la sociedad burguesa: este sistema que vocifera por todos los medios de sumisión de las masas que es perfecto, que todos vivimos felices con el actual orden de cosas, necesita una violencia social y militar crecientes para mantener el podrido fundamento de todo el sistema: la explotación del humano por el ser humano.

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¡HIGUI A LA CALLE!

Publicado en La Oveja Negra nro.46, marzo de 2017

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Tristemente volvemos a escribir desde la rabia. Hoy es el caso Analía de Jesús la chispa Higuique enciende la necesidad, cada vez más urgente, de ponernos a reflexionar, agitar y denunciar que las condiciones materiales y las relaciones sociales en que vivimos están deshumanizadas, y que los hechos de violencia son su expresión.

Higui es una mujer lesbiana que está presa desde marzo de 2016 por defenderse de un grupo de hombres que intentaron violarla y asesinarla. Ella vivía en Lomas de Mariló, Moreno, en el Gran Buenos Aires, y debió mudarse por el continuo hostigamiento de vecinos que, incluso, llegaron a incendiar su casa. Dicen que en esa localidad se da una expresión particularmente violenta y patotera de los hombres que no toleran a mujeres lesbianas, y que éstas son agredidas verbalmente, apedreadas y golpeadas si su elección sexual es reconocida. Dicen que allí los hombres “corrigen” tanto a lesbianas como a gays.

El Día de la Madre pasado Higui volvió a Lomas para visitar a su hermana, luego pasó por lo de un amigo que vive cerca y cuando finalizaba el encuentro, el cuñado de su amigo, conocido misógino del barrio, junto a otros nueve, la atacaron a golpes. Higui cuenta que estos seres despreciables acompañaban sus golpes diciendo: «Sos una tortillera. Sos una puta. Te voy a hacer sentir mujer. Te vamos a empalar, tortillera». Luego le rompieron el pantalón y el bóxer y uno de ellos se le tiró encima, dispuesto a violarla. Ella sacó un cuchillo que llevaba escondido y se defendió con un puntazo en el tórax que terminó con la vida de este agresor. Higui perdió el conocimiento hasta que la policía la despertó.

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